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2ª parte de Monstruos Brujas y Tesoros.


El sábado ya casi no me acordaba del tema. Tuvimos una actuación de teatro en el local social del pueblo, que fue muy divertida. Era un teatro de marionetas y nos contaron un sin fin de historias en las que aparecían duendes, y hadas, y también brujas y otro personaje tan feo que no era un monstruo pero lo parecía. Cuando llegamos a casa mi papá nos preguntó si nos había gustado el teatro. Además de contestarle que sí, Jovita le dijo: ¿sabes papá qué mama tiene monstruos y brujas en casa?. Papá nos miró con cara de sorpresa y sonriendo contestó: pues no, no sé nada del tema.
Lo sabía, nuestra madre no se lo había dicho ni a papá. Tenía que seguir investigando.

El domingo tuve que hacer los deberes. Y como salió el sol y hacía muy buena tarde, cuando terminamos las tareas Jovita y yo nos fuimos al parque a jugar con las amigas, pero luego cambiamos de opinión y nos fuimos a coger moras a unas zarzas que están muy cerca de los columpios porque nuestra madre aunque tenga monstruos y brujas escondidos sabe hacer mermelada de moras y está muy buena.

Y esta semana ha ocurrido algo nuevo: sorprendí otra vez a mi madre hablando por teléfono y sin que ella me viera me quedé espiando las cosas que decía, (aunque yo ya sé que eso de espiar no es del todo correcto). Y mira por donde esta vez no habló ni de monstruos ni de brujas hablaba de la compra y de un supermercado nuevo y de repente le oí decir: los tesoros ya han llegado a casa y bla bla bla bla bla.

El cuento que da nombre al blog (primera parte)


BRUJAS MONSTRUOS Y  TESOROS
Me llamo Julia y últimamente en casa pasan cosas muy raras. Me di cuenta hace unos días. Yo estaba saltando a la comba en el jardín de casa, y me tropecé y me caí, y me hice una herida muy pequeña pero me salía sangre, así que tuve que entrar en casa a ponerme betadine, porque yo siempre que me hago daño me pongo betadine con un algodón. Al entrar, mi madre estaba hablando por teléfono y yo la oía decir BLA BLA BLA BLA BLA BLA Y BLA BLA BLA pero de pronto me pareció oír que decía: uffffffffff hoy estoy un poco cansada porque los monstruitos no me han dejado dormir. En ese momento no le di ninguna importancia, pensé que vaya tontería estaba contando mi madre, y me fui otra vez a seguir saltando a la comba; aunque no pude porque mientras me ponía el betadine vino mi
hermana pequeña, que se llama JOVITA, y se llevó la cuerda, pero ese día no tenía ganas de pelearme con ella porque ya me habían castigado una vez y me quedé jugando a la rayuela que no es lo mismo pero se parece.

La semana pasada ocurrió algo parecido. El martes por la noche mientras leíamos el cuento justo antes de irnos a dormir a mi madre la volvieron a llamar por teléfono. Yo terminé muy pronto de leer mi libro y como no me había lavado los dientes salí de la habitación con mucho cuidado para que no me oyeran mis papás y me fui al cuarto de baño y mientras me ponía la pasta ( la que sabe a fresa) en el cepillo le oí decir a mi madre: “las brujitas se han portado fenomenal esta tarde y bla bla bla bla bla bla bla bla”.
Uy uy uy, ya me empecé a preocupar. Mi madre tenía unos monstruitos que no la dejaban dormir y unas brujas pequeñas que se portaban fenomenal. Esa noche di muchas vueltas en mi cama, sólo hacía que pensar donde podría mi madre esconder brujas y monstruos. Pensé: ¿en los altillos de los armarios?, allí a no ser que fueran muy pequeños no cabían, ¿en el garaje? ¿en el jardín?.
El miércoles con Jovita nos pasamos toda la tarde buscando el escondite secreto. Había que reconocer que nuestra madre era buena escondiendo cosas porque por más que miramos no encontramos nada. Por la noche antes de irnos a dormir, mi padre estaba viendo un partido de fútbol en la tele. No era el mejor momento para preguntarle nada, pero tenía tanta curiosidad que con la excusa de darle el besito de antes de dormir le pregunté: Oye papá, ¿tú sabes donde esconde mamá los monstruos y las brujas? Pero justo en ese momento la tele dijo GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL  y mi papá sólo dijo: “mecachis, ya nos han empatado. Julia y Jovita a dormir”.

Dilema entre las flores 2 (y final).

ASÍ NO, ASÍ NO HAY QUIEN ENTIENDA NADA-CONTINUÓ EL SALTAMONTES. A VER, USTED, LA FLOR DE ROMERO, CUENTE, CUENTE LO OCURRIDO. EL ROMERO E...